Con triatlón aleja a luzbel

Foto Cortesía COM
El cura Rodolfo Mayagoitia afirma que practicar deporte le hace crecer de manera espiritual

[email protected]

Rodolfo Mayagoitia siempre ha sido deportista. En su juventud practicó futbol, hasta que una lesión le impidió regresar a las canchas, tras lo cual probó con el ciclismo.

Pero no fue hasta que decidió ordenarse como sacerdote que comenzó su idilio con el triatlón, una especialidad que, confiesa, lo apasiona y en la que acumula decenas de medallas.

Mayagoitia, coordinador local del Regnum Christi en el norte de la Ciudad de México, dirige además a un grupo de curas y monjas deportistas con el objetivo de promover la actividad física entre la población.

¿Cuál es la relación entre el deporte y la religión?

—Van muy unidos. Así como los atletas entrenan para correr y mejorar, nosotros nos esforzamos espiritualmente para acercarnos a Dios. Los deportistas suelen ser personas que buscan hacer el bien y transmitir valores y ahí se da la unión entre los dos conceptos.

¿Cuándo comenzó a practicar triatlón?

—Tuve una crisis de ciática y el doctor me dijo: se acabó el futbol. Le comenté que para mí el deporte era una necesidad y me limitó a practicar la natación, bicicleta y caminar. Pasado el tiempo una familia me invitó a inscribirme a mi primer triatlón y así comenzó todo. Hay una frase con la que me identifico que es ‘me gusta tanto el deporte que hago tres a la vez’.

Artículo
El sacerdote se siente orgulloso por los atletas se esfuerzan para dar lo mejor en cada una de sus competencias
La religión es un apoyo para los atletas: Mayagoitia

¿Es común que los religiosos practiquen deporte?

—Bastante. Espiritualmente nos ayuda hacer deporte porque se alcanza una paz que ayuda mucho, se quita el estrés y se crean amistades muy fuertes que duran para toda la vida. En mi grupo somos dos sacerdotes, tenemos un consagrado y una consagrada; uno de ellos es maratonista y otro también practica el atletismo. También se nos unen padres y madres de familia.

¿Cómo combina ser sacerdote y deportista?

—La clave es la disciplina. Yo entreno por las tardes porque en la mañana estoy ocupado con misas, confesiones y pláticas. Dicen que un buen corredor siempre encuentra media hora libre y así lo hago.

¿Cuándo comenzó a practicar triatlón?

—Llevo como 13 triatlones y también compito en carreras pedestres y recorridos de ciclismo, como la etapa del Tour de Francia que se realizó en la Ciudad de México, una prueba realmente recomendable, muy bien organizada y con muy buena seguridad.

¿Dedica a alguien en especial sus medallas?

 

—Siempre que vamos a una competencia rezamos antes para pedir por alguna causa: la paz del mundo, los niños o que acabe el hambre. Si hay algún beneficio se destina a gente que lo necesita.

Te invitamos para que también nos sigas a través de Facebook Twitter

 

En video

{{video.node.date}}