Foto Xinhua
‘Felipao’ no fue perdonado por los directivos brasileños tras la dura goleada

En Brasil se midió distinto el recibir siete goles en contra en una competencia trascendente. La Verdeamarela recibió una goleada inclemente en las semifinales de la Copa del Mundo 2014 ante Alemania [7-1] y a Luiz Felipe Scolari le costó el puesto de técnico. En México, no fue así.

¿Quién es el responsable de las elecciones [de los jugadores]? Soy yo. La responsabilidad por el resultado catastrófico es mía. Fui yo el responsable”, reconoció “Felipao” tras la debacle brasileña en su Mundial. Poco tiempo después, dejó el timón del pentacampeón del mundo. Dunga lo relevó.

Declaraciones similares a las de Scolari virtió Juan Carlos Osorio, luego de que México perdió 7-0 ante Chile en la Copa América.

Pienso que me equivoqué en todo, asumo la responsabilidad de la Selección, del grupo”, aceptó el entrenador colombiano.

Mas la ratificación de Guillermo Cantú, secretario general de la Federación Mexicana de Futbol, provocó un destino distinto al que tuvo “Felipao”, quien recibió fuertes críticas en su país.

Incluso, el federativo no le impuso nuevas condiciones al estratega del Tricolor en el tema de su labor. Descartó que exista la posibilidad de que un auxiliar técnico le ayude en su tarea.

No va a venir nadie a incorporarse al cuerpo técnico [de la Selección Nacional]. Las condiciones, no llegamos a ese punto. El diálogo nos hizo llegar a acuerdos importantes para poder seguir trabajando en este sentido, estamos convencidos que es la competencia la que te puede llevar a un nivel y poder jugar con todos”, aceptó Cantú.

El perder 7-0 contra Chile en la Copa América Centenario sólo invitó a la meditación en el seno de la Federación Mexicana de Futbol. No fue más allá como sucedió en el país de Pelé.

Derrotas así, más allá que sean o no un accidente del futbol, provocan analizar no sólo la forma, sino sobre todo, el fondo de ello. Todos hemos quedado a deber, todos tenemos que reflexionar”, considera Cantú.

Estos resultados ayudan para abrirnos los ojos. Todos somos responsables, cada uno en su área. La reflexión no sólo es colectiva, sino personal, esto abre las puertas para visualizar cosas que, si sigues ganando, a lo mejor no las tienes”, expone el federativo.

En potencias como Brasil, una caída de escándalo provoca que “rueden las cabezas” sea quien sea. En el balompié nacional nadie se movió de su silla, aún con el peso de siete goles en contra.

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