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Ambriz consigue clasificar a la Liguilla, pese al tropiezo crema, gracias a la caída de Tigres en el TSM de Torreón

La distracción se paga caro cuando se está enfrente del Diablo, ansioso por renacer. América lo supo demasiado tarde, cuando el marcador estuvo en su contra 1-0 y sonó el silbatazo final.

La mente azulcrema estuvo en el próximo miércoles, cuando se jugará el boleto al Mundial de Clubes en la vuelta de la final de “Concachampions” ante Tigres.

Toluca amargó a las Águilas para regresar a la batalla por la fase final, al llegar a 19 puntos. Segundo descalabro en fila para los de Coapa, que se estancaron en 27 puntos y pierden la posibilidad de culminar como el líder del Clausura 2016.

Pese a todo, el triunfo de Santos sobre Tigres le da la clasificación a las Águilas en el Clausura 2016, justo el rival al que América pretende superar en la Concachampions para garantizar ese título. El éxito lagunero también sirve para garantizar el pase Liguillero a Guerreros.

Caer ante los escarlatas significó dejar ir una racha de tres partidos con festejo en el Estadio Azteca. Ignacio Ambriz se permitió el lujo de mandar un once inicial sin sus mejores hombres. Se atrevió a descansar al capitán Rubens Sambueza, Osvaldo Martínez y Darío Benedetto, los artífices del triunfo alado ante los Tigres, el miércoles pasado. Apuesta que terminó por pagar.

El funcionamiento de las Águilas resultó atropellado, con el individualismo como premisa. Se trató de que los azulcremas creyeran en los desbordes de Carlos Darwin Quintero o Michael Arroyo y la letalidad de Oribe Peralta para llegar al gol. El experimento falló para el estratega emplumado. Algunos disparos de media distancia como variantes, pero que jamás exigieron al guardameta Alfredo Talavera.

El ‘Cepillo’ tuvo la más clara en los primeros 45 minutos para el América. Pero remató arriba de la portería un centro preciso de Quintero. Como castigo, a cuatro minutos del final de la primera parte, el Toluca, con un estilo de roce y choque, se fue adelante en el marcador. Erbin Trejo aprovechó que el esférico quedó rondando, lo empalmó y cruzó al guardameta Hugo González. Tiro esquinado e imposible de atajar (41’). Tristeza americanista, rostros cabizbajos de sus jugadores rumbo al vestidor.

Para tratar de evitar la ausencia de imaginación de las Águilas, los presentes en Santa Úrsula reclaman a su héroe de los últimos años. “Oe, oe, oe, oe, ‘Sambu’, ‘Sambu’”, corean los fans amarillos cuando ven a su líder ingresar al 57’. Es el recurso que tiene Ambriz para levantar el ánimo en el recinto y subsanar el pálido juego de su América.

Las Águilas potenciaron sus virtudes con el ingreso de Rubens. El habilidoso volante encontró la fórmula para asediar la meta toluqueña con centros y remates. Todos estériles. La mejoría colectiva no le alcanzó a los “Nachoboys” para evitar la derrota. Las insinuaciones se quedaron en gritos de frustración de la fanaticada emplumada.

Pensar en cómo impedir que los Tigres, con figuras como André Pierre Gignac, remonten el 2-0 adverso le ha salido costoso al América.

Se llevaron un descalabro ante su gente. En el Nido creen que ese sacrificio servirá para regresar a Japón en diciembre próximo y así cobrar revancha de su papelón en en el Mundial de Clubes.

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