Ivanna, con ADN muy acelerado

Los niños siempre tendrán la aspiración de cumplir sueños al crecer. Algunos quieren ser bomberos, médicos o futbolistas. Ivanna desea ser como su papá, Homero Richards, y convertirse en piloto profesional.

Apasionada por los karts y el volante, la pequeña sigue de cerca a Max Verstappen en la Fórmula 1.

«Es mi favorito», dice en entrevista con EL UNIVERSAL. Aunque no especifica cuál es la razón de su admiración al belga, la similitud de destacar en competencias a su corta edad es reconocible.

Ivanna, de 8 años, es una niña a la que le gusta divertirse al aire libre y crear sus propios mundos con piezas de Lego. Compite en las categorías infantiles de 10 y 12 años. «Me va muy bien, he ganado tres competencias», afirma la chiquilla, el orgullo de su padre.

Es la única niña en su categoría, pero asegura que los varones no la molestan por su género. «Todos son mis amigos y jugamos después de las prácticas».

El género no ha sido una barrera para Ivanna Richards. El siglo XXI no ha impedido que la piloto tenga problemas a la hora de competir. Sin embargo, será algo con lo que ella tendrá que pelear en su futuro en las pistas de alta velocidad.

A pesar de su edad no le da miedo la velocidad y, mucho menos se intimida a la hora de competir.

«El go kart es lo que más me gusta. Me siento bien en el volante, me emociona mucho. Una vez salí con llantas de lluvia y corrí con la pista empapada. Me sentí muy bien y me gustó mucho la experiencia».

Ivanna Richards asevera que tiene habilidad en el volante y que nada le aterra.

«Las curvas se me complican más o menos. Algunas trayectorias también son difíciles de hacer, pero mi papá siempre está ahí conmigo, me ayuda mucho y me explica en qué tengo que mejorar».

La pequeña piloto comenta que Homero la consiente mucho y aprovecha para darle las gracias por involucrarla en este deporte.

«Mi mamá, a veces, sí se pone nerviosa, pero también me apoya».

Lo de Ivanna y el kart se ha dado de forma natural, es una conexión que ella sintió desde sus primeros años.

«Fue a los 4 años cuando me acerqué a mi papá para decirle que quería correr», continúa. «Desde entonces me lleva siempre a entrenar».

A la conductora no le gusta perderse ningún día de práctica, por lo que en ocasiones, saliendo de la escuela, va al kartódromo en Sierra Esmeralda y, después, regresa a su casa para hacer la tarea.

«Tengo que comer en el coche», dice divertida.

Ivanna cursa el segundo año de primaria y tiene como objetivo hacer historia en la próxima edición del Reto Telmex.

«En Chiluca no jalaba su motor y se puso a llorar, le prestaron uno y ganó. Homero fue quien la inspiró y la metió en este rollo, desde que tenía como 4 años, y a partir de ahí le encantó. Ahora lo que tiene es el sentimiento de competencia, le acaba de nacer. Quiere ganarle a todos, hasta a los grandes», contó Mayra García, su orgullosa progenitora.