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El técnico puma afirmó que no dieron gran batalla

MONTERREY.- Ojos hundidos, labios secos y voz tenue. Guillermo Vázquez personifica a la frustración.

El director técnico de los Pumas cumple con las formas y asegura que su equipo intentará reponerse de la goleada sufrida en el primer capítulo de la final (0-3), pero él sabe que es casi imposible.

«Esperaba dar más batalla. Es una impotencia grande no poder hacerlo», atina a decir. «El equipo tiene un bajón importante en varios jugadores y así es muy complicado competir».

Siempre estuvo consciente de que el potencial de los Tigres es mayor al de su equipo, mas anhelaba emparejar las cosas con base en aplicación y buen futbol. No aparecieron.

Ahí nace su dolor. El estratega confirmó que lo visto ante el Veracruz (cuartos de final) y el América (semifinales) es un bache en el peor momento.

«Puede ser que el equipo haya llegado algo presionado, pero no es pretexto. No hay planteamiento que sirva cuando no se ejecuta bien», lamenta. «Uno plantea las cosas para que salgan bien, pero nos defendimos, ni atacamos».

Lo único que le queda es pedir a sus jugadores «que busquen digerir esto lo más pronto posible y a ver de dónde tomamos fuerza para intentar competir el domingo».

«Nos descompusimos después del primer gol y no supimos reaccionar», añade. «No atacamos como queríamos y la verdad es que Tigres fue muy superior. Quedan 90 minutos y lucharemos».

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