Foto JamMedia
900 policías municipales, 600 agentes de seguridad privada, 300 de la policía estatal y 200 antimotines estarán presentes

Es un partido de alto riesgo. Es una administración que recién acaba de tomar la alcaldía de Guadalajara. Por eso, no se dejará nada al azar. El operativo para cuidar el Clásico Tapatío del próximo sábado, entre Atlas y Chivas, contará con la participación de dos mil efectivos para evitar que aparezca la violencia en el Estadio Jalisco.

Las últimas veces que estos equipos se han visto las caras en dicho inmueble, actos vandálicos han opacado el espectáculo futbolístico. Basta recordar el más reciente enfrentamiento, cuando el Guadalajara goleó por 4-1 a los Rojinegros, en Cuartos de Final del Apertura 2015 y los barristas de los Zorros invadieron el campo, además de protagonizar un enfrentamiento con la policía.

Por eso, operativos anteriores que llegaban a tener participación de entre 800 y mil efectivos policiacos son insuficientes. Así, el presidente del Atlas, Gustavo Guzmán, junto con el presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro, han anunciado este miércoles una intervención sin precedentes por parte de las autoridades.

Serán 900 policías municipales, 600 agentes de seguridad privada, 300 de la policía estatal y 200 antimotines para custodiar el Coloso de la Calzada Independencia, en un operativo que arrancará desde la noche del viernes (22:00) incluirá el cierre de varias calles, estrictos filtros de ingreso a la periferia.

“Habrá tolerancia cero, pero más que eso, buscamos que todo sea preventivo y las cosas salgan bien. El Clásico de esta ciudad tiene que volver a ser un evento en el que lo único que exista sea felicidad, ganas de sentir que ya sea sábado. Que genere orgullo a la segunda ciudad más grande de México y para eso debemos hacer nuestra parte”, explicó Alfaro.

“Queremos trabajar en una agenda que nos permita no repetir eventos como los que vimos en el pasado. La única batalla debe ser en la cancha y las tribunas deben ser un lugar familiar, que haya paz, pasión, pero con respeto”, añadió el alcalde tapatío, quien tienen apenas unas semanas de ejercer el cargo.

Por su parte, Gustavo Guzmán confió en que la paz reinará durante el Clásico Tapatío del próximo sábado, más allá del resultado. “Tenemos que resguardar la seguridad de los presentes y no permitiremos que unos cuantos, que no representen los valores de nuestra afición, atemoricen a todos aquellos que vienen a disfrutar del partido”, aseveró.

Después de lo ocurrido en la Liguilla pasada, la dirigencia rojinegra había anunciado un veto indefinido para su barra. Sin embargo, el mismo nunca se ejerció. Fueron perdonados de inmediato y para el primer partido a puerta abierta como local en el actual certamen, el grupo de animación estaba ahí, en la cabecera sur, como siempre. Guzmán justifica la determinación.

“Se platicaron muchas cosas con esos grupos que ponen un ambiente impresionante y que han seguido respondiendo. Los únicos que siguen fieles y que no lo ven por televisión abierta son ellos, los perdonamos conscientemente porque sería fomentar a que se pierda. Si nos la vuelven a hacer, quizá vuelva a pasar algo”, concluyó.

hgm

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