Foto Archivo
El traspié con la Mayor no ha modificado su desenvolvimiento

Salvador de Bahía.— El 0-7 que recibió México, ante Chile, en la Copa América Centenario no ha cambiado la forma de ser de Juan Carlos Osorio. El entrenador camina tranquilo, saluda a quienes se encuentra a su paso, da los buenos días y mantiene el buen humor. La sonrisa sigue en su rostro.

Porta una playera gris, con el logotipo de Batman en el pecho. Su característica gorra y su andar un tanto inclinado hacia adelante, que le hace parecer que siempre va con prisa a todos lados. Tiene un look más de turista que de seleccionador nacional absoluto. Contrasta con Decio de María (presidente de la Federación Mexicana de Futbol) y Guillermo Cantú (secretario general), quienes lucen la ropa oficial del combinado nacional. El jerarca tiene un pants blanco y el ex futbolista, la playera negra que se usa en el entrenamiento.

Osorio viaja aparte del combinado Sub-23 que participa en los Juegos Olímpicos Río 2016. El autobús recoge a los jóvenes seleccionados, Raúl Gutiérrez y al resto de su cuerpo técnico. El colombiano se dirige hacia una camioneta gris, que escolta al vehículo del representativo. Todos van hacia el estadio Manoel Barradas, donde juega el Vitoria de Primera División.

Osorio sale, está sereno. Brasil le es una tierra familiar, trabajó en el Sao Paulo. El colombiano se despide. Guiar a México a la peor derrota de su historia en torneos oficiales, aquel 11 de junio, para nada lo ha amargado.

 

http://interactivo.eluniversal.com.mx/online/PDF_16/rio2016-canal22.pdf

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