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En entrevista con The Red Bulletin, el delantero argentino recordó sus inicios en el balompié y se dijo comprometido con la cálida afición mexicana

 

Emanuel Alejandro Villa recuerda sus primeros pasos en el futbol profesional. Momentos difíciles en Argentina, pero necesarios para marcar su camino y convertirse en un referente del gol en nuestro país.

The Red Bulletin comparte con los lectores de El Universal un adelanto exclusivo de su entrevista con el delantero argentino “Tito” Villa, a publicarse en la edición del mes de mayo (http://bit.ly/1VAAYGO).

 Villa, actual jugador de Gallos Blancos, ha vestido casacas como la de los argentinos Huracán, Atlético de Rafaela y Rosario Central. Asimismo, fuera de su natal Casilda, Santa Fe, Emmanuel defendió en el extranjero los colores del inglés Derby Country, pero fue en México que su carrera despegó con Atlas, Estudiantes Tecos, Cruz Azul, Pumas y Tigres.

 Para “Tito”, el reconocimiento de los hinchas mexicanos fue algo que «llegó y se ha mantenido», enfatiza la revista en su adelanto:

 “Me agradó mucho la manera de ser del mexicano. Son muy amables, muy serviciales. Es gente dispuesta a ayudar. Se cree que somos pesados, engreídos, como si supiéramos todo. Pero no, no es así. No todos tenemos esa manera. La gente nos decía, la verdad es que son a toda madre.

 “Lo que uno es dentro del campo también lo debe reflejar afuera de él. Si me toca firmar autógrafos media hora, lo hago. Pudimos llegar a una final, calificando a una copa internacional por primera vez en la historia del club. Son cosas muy lindas para el club y para la ciudad. Son hechos que nos motivan mucho”, expresó el goleador sudamericano.

 De igual modo, el naturalizado mexicano revivió sus inicios con la redonda.

 “La carrera del futbolista siempre es dura. Me fui de casa a los 16 años. La carrera del futbolista siempre es dura. Yo me fui de mi casa a los 15 o 16 años. Me fui solo a Buenos Aires, vivía en un cuartito de dos por dos. Tenía las monedas contadas para tomarme el autobús desde donde vivía hasta el lugar del entrenamiento.

 “En mi casa nunca me faltó el pan, pero tampoco nos sobró nada. Fueron dos o tres años hasta que pude llegar a la primera división. Cuando lo tienes, te aferras. Te das cuenta que costó mucho”, recordó el dos veces campeón de goleo en México.

  Finalmente, Villa acepta que gusta de predicar con el ejemplo, de no tener líos personales en el futbol, se sabe expuesto ante el aficionado y ante la prensa especializada.

 “Nunca he tenido ningún problema grave con la afición mexicana. Pero puede que haya alguien al que no le haya gustado algo. En Tigres tuve lesiones y no pude estar en mi mejor forma. Seguro que a muchos les disgustó que no jugara.

 “Uno no está exento a padecer ese tipo de cosas. Entiendo que puede haber diferencias de opiniones, sé que estoy en un ambiente que se presta para muchas opiniones o periodismo amarillista. Uno está expuesto a esto. Uno debe tener el equilibrio mental para no dejarse arrastrar por las diferencias de opinión”.

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