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La femenil Sub-17 quiere demostrar que es capaz de otorgar alegrías y hacer historia en el certamen infantil

Ammán, Jordania.—  Ya han conseguido que todo un país se fije en ellas y hasta se ilusione con lo que pueden lograr sobre los lienzos verdes del Medio Oriente, pero las chicas de Christopher Cuéllar tienen sueños ilimitados. El siguiente es marcar un parteaguas en la historia del balompié femenil mexicano.

Más allá de enfocarse en Venezuela, su rival del miércoles en los cuartos de final dentro de la Copa del Mundo Sub-17, las integrantes de la Selección Nacional pretenden que su actuación en Jordania 2016 demuestre que las mujeres tricolores también son capaces de otorgar alegrías.

Porque nada les daría más gusto que ser recordadas como las ninfas que modificaron el “script” de un deporte que suele ser desdeñado en su país.

“Estamos conscientes de que tenemos un papel muy importante”, asegura la delantera Daniela Espinosa, autora de dos goles en el certamen, en entrevista exclusiva con EL UNIVERSAL. “Para nosotras es muy valioso hacer historia, un cambio, y que toda la gente vea que los sueños se pueden hacer realidad”.

Han dado el paso inicial al completar la mejor primera fase de un representativo mexicano en la historia del certamen infantil. Nunca antes se había avanzado como líder de grupo e invicto, lo que llena de orgullo a la encargada de marcar las anotaciones en el esquema del entrenador nacional.

Sonriente, Espinosa comparte que las claves del éxito han sido “el hambre de ganar, el compromiso que tenemos con nuestro país y el equipo está unido, animado, para llevarnos todas las victorias posibles”.

“[Nos sentimos] muy emocionadas. La verdad es que sí esperábamos esto, porque nos hemos preparado muy duro para hacer un buen papel”, añade. “Siempre hemos estado enfocadas en la victoria y ni modo que tengamos tanta preparación para darnos por vencidas tan fácil”.

Lo han demostrado durante los 270 minutos que han jugado en territorio jordano. Es cierto que no mostraron su versión ideal frente a España, lo que les colocó al borde de la cornisa, pero se las ingeniaron para salir adelante y mantenerse imbatidas.

El siguiente paso hacia la bóveda celestial es la Vinotinto, lo único que les separa de cumplir con la mejor actuación del combinado nacional en un Mundial Femenil Sub-17, pero no se conformarán con eso. Lo que ellas persiguen es ser legendarias.

“Desde el principio, nuestro sueño ha sido la Copa del Mundo, pero vamos avanzando paso a paso y ahorita estamos enfocadas primero en cuartos de final, para después llegar a semifinales… El equipo va a ir para arriba”, promete Espinosa. “Vamos a salir adelante, sin importar el nivel del contrincante”.

Aunque el que sigue es de cuidado. A final de cuentas, las sudamericanas dejaron fuera a las eternas favoritas canadienses y ofrecieron resistencia a la poderosa Alemania.
Daniela sabe que el cotejo en el estadio Internacional de Ammán será  complicado, pero recuerda que también lo fue ante la “Furia Roja” y las mexicanas obtuvieron el resultado que necesitaban.

“El rival es importante, pero vamos a prepararnos bien para llevarnos la victoria”, insiste. “Desafortunadamente, [anteayer] no pudimos ganar, pero con el empate nos alcanzó para quedar en primer lugar de grupo y (nos sentimos) contentas de estar en esa posición por primera vez”.

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