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Un clásico con goles y polémica

    Partidazo con espectáculo, coraje, pifias, penaltis y expulsiones

    Fue un Clásico Joven en el que América y Cruz Azul compartieron el sufrimiento. Las Águilas terminaron con nueve y dejaron escapar el trunfo ante un rival que le arrebató la sonrisa en la agonía y con un coraje que no se le había visto en años (3-3). Partido en que el espectáculo tuvo un digno representante.

    El tiro al ángulo que el cementero Joao Rojas ejecutó al 90’ derrumbó la resistencia amarilla que se aferró al triunfo 3-2. La inferioridad numérica, producto de la irresponsabilidad de Oribe Peralta y Carlos Darwin Quintero, jugó un papel decisivo para que en el Estadio Azteca hubiera repartición de puntos. Desenlace que terminó con una temperatura alta, porque el empate final generó que Tomás Boy se envalentonara y saliera expulsado del encuentro por un conato de bronca con la banca azulcrema.

    Inicio de un partido en que el Cruz Azul (10 puntos) mostró carácter, garra y entrega para convertirse en un tornado que abrumó al América (12). Pero esas virtudes le duraron apenas 15 minutos a los Cementeros. Después volvió a ser el mismo equipo desangelado que tanto ha fastidiado a su fanaticada. Irse al frente apenas a los tres minutos de juego por conducto del paraguayo Jorge Benítez conformó a los celestes.

    Las Águilas estaban contra la pared. Las lesiones de Moi Muñoz y Darío Benedetto provocaron que el Clásico Joven se vislumbrara adverso en la mente de los de Coapa. La meta azulcrema estaba defendida por un joven como Hugo González y en su ataque ingresó el siempre cuestionado, Carlos Darwin Quintero. La apatía cruzazulina permitió una reacción americanista, con el árbitro José Alfredo Peñaloza como un colaborador directo.

    Vino la “manita” del silbante para influir en el marcador a favor del América al 31’. Tiro que pegó en el muslo de Omar Mendoza y luego en el brazo del defensor. Argumento para que el impartidor de justicia señalara el penalti. Reclamos y más reclamos de La Máquina. Tomás Boy con una mirada incrédula, se resignó a ver cómo Osvaldo Martínez empató desde los 11 pasos (33’).

    Cruz Azul quedó herido tras la polémica. Cuatro minutos más tarde, Pablo Aguilar cabeceó. Fue un intento débil. El esférico lo dejó pasar Julio César Domínguez. Hizo lo propio Jesús Corona y cuando se lanzó, el gol estaba decretado (37’).

    El América aumentó la ventaja en los primeros minutos de la segunda mitad. Un pase filtrado de Quintero dejó solo a ‘Osvaldito’, quien centró para que Peralta empujara (52’).

    Fue hasta el ingreso de Christian Giménez que Cruz Azul revivió. El ‘Chaco’ hizo el descuento a falta de 25 minutos. El 3-2 puso nerviosos a los americanistas, máxime cuando Oribe y Darwin salieron expulsados. Las Águilas jugaron con 20 minutos y con nueve más de siete.

    Llegó el golazo de Joao (90’). Bombazo que entró de campana. Los fans azules saltaron de sus asientos furibundos. El punto en el Azteca les supo a gloria. Su equipo se salvó del ridículo de no poder sumar ante el acérrimo rival que terminó contra nueve hombres.

    Boy celebró con baile y recortes de manga, por lo que estalló la pasión en la zona de bancas. El técnico y Torrado salieron expulsados.

    Tablas en el Clásico Joven, aunque con un triunfo claro del espectáculo y la pasión extraviada.

     

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