Foto Archivo/Reuters
El taekwondoín Guillermo Pérez se volvió histórico en los JO de Beijing

 La plasticidad y estética que Bruce Lee logró como  artemarcialista inspiró a Guillermo Pérez que el 20 de agosto de 2008 se convirtió en histórico al conseguir la primera medalla de oro de México en taekwondo en unos Juegos Olímpicos, al vencer  al dominicano Yulis Gabriel Mercedes por decisión técnica.

Con su ímpetu y espíritu, Pérez hizo sonar el himno nacional por primera vez en la historia del taekwondo, algo que  nadie volverá a experimentar.

“Para mí es un orgullo ser  el primer medallista de oro oficial  en mi deporte. Lo canté con mucho sentimiento por todo lo que representó  conseguir esa presea. Me acuerdo y vuelvo a vivir”, sostuvo Pérez.

Esa tarde en Beijing, Guillermo Pérez se volvió dorado.  Pero antes luchó para ello. Entró a tatami  del Gimnasio de la Universidad de Ciencia y Tecnología de la capital asiática para combatir en la categoría  -58 kilogramos.

Al finalizar los tres rounds y el punto de oro, los contendientes terminaron 1-1, por lo que se decidió por superioridad y correspondió a Pérez Sandoval el triunfo, para proclamarse campeón olímpico.

Fueron 12 segundos en los que el misterio  se apoderó del recinto. Para muchos era claro que el mexicano mostró mayor combatividad, pero la resolución la tenía que dar el árbitro, quien tras la espera levantó su brazo derecho para indicar que Pérez era dueño del combate.

“Estoy muy contento, muy feliz por haberle dado este triunfo a mi país, estoy emocionado y satisfecho de todo lo que hice y estoy esperando que los deportistas mexicanos, le sigan dando triunfos a México”, comentó el medallista.

Casi  ocho años pasaron para que se volviera a entonar el himno mexicano en una justa olímpica. Lo hizo Soraya Jiménez con su título en halterofilia  en Sidney.

Así mismo, Guillermo terminó la racha de más de 24 años sin medalla áurea para un deportista varón mexicano (el último había sido Raúl González en caminata 50 km en Los Ángeles 1984).
Pérez rompió con el ayuno y lo hizo en China con alta carga sentimental, ya que de este país era originario su ídolo  Bruce Lee.

El michoacano no paró de saltar apenas supo que había ganado, fue una batalla intensa en la que en el primer round no hubo puntos, los dos competidores estuvieron precavidos, con pocos contactos, acaso dos patadas de Pérez, que  no sumaron para su causa.

En el segundo round se presentó un choque de espinillas, por el que se dolió el dominicano, pero, segundos más tarde, una patada de costado en el peto le dio el primer punto al “azteca”, para terminar el episodio con ventaja de 1-0.

En los últimos segundos del tercer round, Pérez estaba cerca del triunfo, sin embargo, el dominicano se engalló y consiguió empatar 1-1 con una patada de giro al peto que sorprendió a su rival para forzar el punto de oro.

En el punto de oro los contendientes salieron con exceso de precaución, a la espera de que el rival fuera quien cometiera el error, por lo que nadie pudo conectar y se tuvo que ir a la decisión por superioridad, donde correspondió la victoria al taekwondoín mexicano.
Guillermo Pérez ganó tres peleas de manera consecutiva para disputar la medalla de oro, primero ante el británico Michael Harvey a quién derrotó con angustiante punto de oro por 3-2.

Enseguida se enfrentó con el afgano Rohullah Nikpai, a quien le ganó 2-1; el pase a la disputa por la medalla de oro lo consiguió al derrotar al competidor Chutchawal Khawlaor, de Tailandia, llevándose el triunfo por 3-1.
“Lo di todo en mi deporte. Di todo por México y vibro al recordar el día  que conseguí  la medalla de oro para mi país” apuntó Pérez quien se retiró previo a los Juegos Olímpicos  de Londres 2012.

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